Hoy en día los problemas ambientales son perceptibles, como el cambio climático, el cual ha ocasionado que la humanidad manifieste con mayor insistencia su enorme preocupación por las consecuencias que su propio impacto ha ejercido sobre el planeta. Los cambios se observan en el aire que se respira, en la atmósfera, en la contaminación de las grandes ciudades que se observa como una nata enorme que oscurece el ambiente y ocasiona múltiples padecimientos a los habitantes. También puede verse en el mar, donde las industrias, el turismo y los servicios de limpieza y recolección de basura de múltiples comunidades lo han convertido en vertedero, ocasionando la muerte de especies marinas y la contaminación profunda de mares y ríos. Por último, está presente también en la tierra, donde la erosión, el exceso de construcción y la falta de áreas verdes, entre los factores más importantes, se ha traducido en calentamiento global.
Contaminación del aire en la Ciudad de México.
Contaminación del hábitat.
En el fenómeno de la globalización desde la política, el cambio climático se traduce en acciones para los grandes países que se preocupan por proponer controles desde las dependencias gubernamentales, sin embargo, las grandes industrias y firmas comerciales no respetan cabalmente las medidas impuestas, dado que no representan sanciones económicas verdaderas para estas. El desarrollo tecnológico ha representado la prioridad en los ambientes de producción, tanto de bienes, productos y servicios; dentro de este, la comodidad, el estatus y el consumo han sido los motivadores principales para su compra y utilización. Es más bien desde la ciencia y la cultura donde se proponen medidas casi emergentes que solicitan el cambio en estos hábitos de consumo, de compra y de generación de contaminantes, para generar un cambio paulatino que signifique el deseado equilibrio ecológico, el cual, apenas hace algunas décadas aún existía en el ambiente.
Y es precisamente ante esta real preocupación por la contaminación ambiental, el cambio climático, el deterioro ambiental, la globalización, las nuevas tecnologías y la necesidad ante la búsqueda emergente del equilibrio ecológico, que para el diseño, y para otras disciplinas, se deben realizar esfuerzos por generar un cambio, donde se favorezca la reflexión respecto a la utilidad, la pertinencia y el aporte que deben tener sus productos y que en realidad se implementen proyectos que estén orientados a la preservación de los factores naturales. El problema ambiental es complejo e involucra a todos los individuos, ya que de alguna manera todos son partícipes de los problemas de crisis ambiental, económica y social que se vive en la actualidad y afecta a todos por igual.
Diseño de embalaje.
Durante los últimos 50 años, y cada vez con mayor rapidez, los seres humanos han contribuido a la producción de más basura. Desgraciadamente, esto se debe a que se han convertido en consumidores; todas las personas consumen algo que finalmente se convierte en basura y esta termina su ciclo siendo quemada, sepultada en los basureros u olvidada en tiraderos ilegales. En México, se calcula que cada ciudadano produce un kilogramo de basura doméstica al día, de la cual 60 % son envases, embalajes, objetos desechados y chatarra que ocupa mucho terreno y contamina suelos y aguas. Es claro que los residuos inorgánicos inundan los vertederos de basura debido a la ineficacia de su clasificación y ante los altos costos de su reprocesamiento. Se ha ocasionado un desequilibrio en el medio ambiente por los hábitos desmedidos de consumo de las personas, por eso debe reflexionarse sobre el impacto que tienen sus acciones en el medio ambiente.
Consumo de envases y contaminación.
La regla ecológica para el cuidado del medio ambiente, conocida como las 3R: reducir, reutilizar y reciclar, sirve para orientar a las personas en la tarea de aminorar el volumen de residuos que generan con el objetivo de concientizarlas para que sean consumidores más responsables y cuidadosos del medio ambiente.
Aunado a esto, la necesidad material supone un grave impacto ambiental en la fabricación de productos, por el uso de productos, por la eliminación de productos y el uso de transporte.
Es aquí donde interviene el diseño, ya que está implicado en gran parte de la creación de los residuos, el consumo y en lo que se refiere al uso de diferentes materiales y procesos de producción. La gran cantidad de publicidad perturba el entorno y contamina visiblemente las ciudades, así como el contexto social y ambiental que las rodea.
El diseño es una disciplina que se encuentra en constante cambio y desarrolla nuevas técnicas, materiales y procesos, los cuales se convierten en una fuente de contaminación muy alta. Por este motivo, tiene la tarea y el reto de articular nuevos paradigmas en la producción de una sociedad responsable donde se desarrollen y vendan productos no contaminantes y se promueva el diseño consciente. El problema es complejo puesto que el malestar tanto mental como afectivo se incluye en el bienestar material. Se trata de descubrir que la finalidad de la vida reside en vivir bien y no en tener mucho; en la calidad de los objetos.
El campo del diseño tiene, entonces, la responsabilidad de explorar una serie de alternativas que permitan a la gente adquirir nuevos patrones de consumo a través de la satisfacción de necesidades humanas reales.
Antes de comprar un producto debe pensarse si realmente es necesario. La idea de consumir en exceso debe ser reemplazada por nuevos valores que promuevan un consumo responsable, donde ya no exista el lujo de escalar la producción, la distribución y los residuos. Por tanto, el mal uso de recursos pone en peligro la atmósfera, el clima y la vida. En los últimos años, el término sustentabilidad ha sido tema de análisis, investigación y discusión por parte de varias disciplinas, ya que se busca unir acciones que impliquen preservar y valorar los recursos naturales integrando lo ambiental, lo económico y lo social.
Según el informe realizado por la Comisión Mundial para el Medioambiente y el Desarrollo de la ONU, sostenible se define como satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades. La comisión señaló que el desarrollo sustentable está integrado por:
Sustentabilidad ecológica: cuando el ecosistema mantiene sus características esenciales a largo plazo. Se refiere a la necesidad de que el impacto del proceso de desarrollo no destruya de manera irreversible la capacidad de carga del ecosistema.
Sustentabilidad económica: cuando el manejo adecuado de los recursos naturales permite la viabilidad del sistema ecológico existente.
Sustentabilidad social: cuando los costos y beneficios son distribuidos de manera equitativa entre el total de la población actual y la población futura.
Derivado de este contexto, se presentan tres conceptos clave dentro del marco de la ONU para el estudio de la sustentabilidad:
1. Necesario: El concepto de las necesidades, en especial las esenciales para los que menos tienen y a los cuales se les debe dar prioridad máxima.
2. Prospectivo: Las limitaciones impuestas por el estado actual de la tecnología y las organizaciones sociales en relación a la capacidad del medio ambiente para satisfacer las necesidades actuales y futuras.
3. Racional: El modo en que se consume, que incluye el uso de los recursos y materiales, pero también los impactos de los desechos que se producen.
A partir de estos conceptos puede decirse que la sustentabilidad busca reconocer las potencialidades de la naturaleza y marcar los límites del ser humano para satisfacer las necesidades del presente sin contribuir al deterioro ambiental y evitando el agotamiento de los recursos naturales del planeta, con el fin de que las siguientes generaciones puedan satisfacerlas.
La sustentabilidad de toda actividad humana debe ser un valor universal que fomente el respeto por los sistemas ambientales, no sólo para conservar sino para ampliar el propio capital natural, pues es parte fundamental del proceso generacional.
La guía para la sustentabilidad en el campo del diseño es una herramienta para los diseñadores, sin importar su experiencia, la cual consiste en los siguientes cuatro apartados:
Estas propuestas a implementar permiten enriquecer con ideas alternas al diseñador y le brindan consistencia metodológica a sus proyectos; estas ideas son el resultado de tener una concepción holística donde el “todo” se interrelaciona con el propósito de reducir el impacto al ambiente desde la profesión.
Para el diseño de la sustentabilidad, la creación de proyectos con enfoque sustentable inicia desde la planeación. En primer lugar, el diseñador determina si el proyecto merece existir en forma tangible, y para ello suelen formularse las siguientes preguntas:
Tras esta reflexión inicial, es importante comunicar abiertamente las ideas y decisiones. Antes de cualquier iniciativa, es indispensable que el diseñador se documente sobre cuestiones de sustentabilidad y que estudie e investigue a profundidad los objetivos del proyecto.
Adquirir información para el uso personal es tan importante como informar respecto a los impactos del diseño. A medida que el proyecto va tomando forma, el diseñador empieza trabajar de forma conjunta hasta llegar al resultado final que reúna los siguientes principios de sustentabilidad:
Cada uno de estos principios a su vez alientan al diseñador a tomar mejores decisiones en el ejercicio de su profesión:
Dado que los diseñadores son productores y consumidores a la vez, el poder para fomentar el cambio resulta convincente. Si se ayuda a cambiar la forma en la que está diseñado el mundo, habrá la posibilidad de una mejor calidad de vida y un futuro económico más viable y duradero.
A lo largo de este recurso has revisado los conceptos centrales sobre el diseño sustentable y la conveniencia de esta práctica; para corroborar tu aprendizaje realiza la siguiente actividad.
En el campo del diseño enfocado a la sustentabilidad es importante diferenciar entre lo que es diseñar y lo que no, de esta manera en la práctica profesional, ya que pueden encontrarse muchas ideas al respecto. Para ello, pondrás a prueba tus conocimientos.
Fuentes de información
Bibliografía
Chávez, C. (2012). Diseño gráfico sustentable. México: UNAM Posgrado.
Sherin, A. (2009). Sostenible, un manual de materiales y aplicaciones prácticas para los diseñadores gráficos y sus clientes. Barcelona: Gustavo Gili.
Vargas, I. (2014). Diseño sustentable en México. México: UNAM Posgrado.
Documentos electrónicos
Martínez, M. E. (2011). El branding, la sustentabilidad y el compromiso social del Diseño (Cuando ser es más importante que parecer). Revista del Centro de Investigación. Universidad La Salle, 9(35), 11-17.Consultado el 23 de enero de 2020 de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34218346003
Bibliografía
García, B. (2008). Ecodiseño: Nueva herramienta para la sustentabilidad. México: Designio.
Sitios electrónicos
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP). (s. f.). Consultado el 1 de junio de 2020 de https://www.unenvironment.org/
Cómo citar
Martínez, M. E. (2020). El diseño para la sustentabilidad. Unidades de Apoyo para el Aprendizaje. CUAIEED/Facultad de Artes y Diseño-UNAM. Consultado el (fecha) de (vínculo)